En Santa Marta se han instalado más de 500 puertas en viviendas. Este es el mecanismo más moderno que implementan los residentes para evitar el hurto en sus propias casas.

La seguridad siempre ha estado presente en la mente de los ciudadanos. Prueba de ellos es que en Colombia no hay casa que no cuente con cerramiento en reja. Otros con más recursos van más allá con la implementación de cámaras de seguridad, sensores que detectan intrusos y alarmas conectadas a empresas de seguridad y la Policía.

Y no es para menos, pues –en el caso de Santa Marta– según cifras del DANE del año 2015, la ciudad se ecuentra en el número 12 de las urbes con mayor hurto a viviendas.

En medio de esta especie de ‘paranoia’ justificada por la seguridad, los propietarios de viviendas han recurrido a un sistema que les ha permitido sentirse tranquilos dentro de las paredes de sus propias casas: las puertas de seguridad.

Contrario a lo que podría pensarse, las puertas de seguridad son un método bastante económico que, a la larga, se convierte en una de las mejores inversiones a la hora de pensar en mantenerse a salvo.

En Santa Marta, recientemente entró en operación Puertas de Seguridad, un establecimiento especializado en este tipo de solución, ubicado en el centro comercial Palmeras del Libertador (calle 14 # 25-112).

De acuerdo con un representante de esta compañía, el costo de una puerta de seguridad para una vivienda puede costar entre $850 mil y un millón de pesos, una cifra que, al compararla con el impacto que genera, resulta irrisoria.

¿Y qué las hace diferentes de una puerta convencional? Básicamente la manera en que son construidas. En el caso de Puertas de Seguridad, nos explican que incluyen 12 pasadores de seguridad, que, además, están reforzados en acero. Y las bisagras de las puertas también son en acero reforzado, además de otros accesorios que mejoran las condiciones de la puerta, haciéndolas difícil de penetrar. 

“La gente tiende a pensar que instalar una puerta de seguridad es de personas ricas. Nada más falso. Es algo accesible. Por poner un ejemplo, nosotros ofrecemos créditos personales para financiar una puerta que podría costar 850 mil pesos. Y, en cambio, la seguridad que ofrece es inigualable”, afirmó el representante de la empresa.

Según cifras conocidas por este medio digital, en Santa Marta ya son más de 500 puertas de seguridad las que se han instalado en viviendas y se está llegando a un punto en que estas ya vienen incluidas en proyectos de vivienda nueva.

Por lo general, destaca Arroyo, las puertas de zinc que se consiguen en el comercio, pueden ser más económicas, pero no garantizan nada de seguridad. «Nosotros ofrecemos productos que rondan entre los $900.000 a un $1.100.000 en puertas de seguridad, en puro acero, con doce pernos de seguridad, llaves de seguridad, que brindan total garantía».